divendres, 21 d’octubre de 2011

Reflexión en Lisboa


Desde hace ya nueve años viajo regularmente a Lisboa por motivos de trabajo. En una de las primeras ocasiones (ya ha llovido desde entonces), un quiosquero maleducado me estafó el cambio y encima me abroncó!  La rabia fue momentánea. Ahora recuerdo que no me dejé llevar por la ira, simplente sentí pena porque la vida le acabaría tratando igual de mal que lo estaba haciendo conmigo.  Esta semana, la causalidad ha hecho que tuviese que reservar un hotel cerca. Ya no está el quiosquero y el quiosco está cerrado.

Lisboa es una capital con una luz especial, como lo son algunos de los amigos que tengo allí y también en Madeira, isla con la que tengo algo más que lazos familiares. Namasté.



© Manel Aljama (octubre 2011)

1 comentari:

  1. Hola Manel:

    Son cosas que pasan.
    A veces si que hay el efecto bumerán, que quien la hace la paga.
    Una abraçada desde Valencia, Montserrat

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