dilluns, 21 de setembre de 2009

¿Que es virtu@l?

Fuente internet
Este texto me ha llegado a través de una presentación. No he adaptado nada, simplemente he corregido faltas de ortografía y puntuación. Desconozco su autor pero lo importante y esencial es la reflexión que nos propone. Esperemos que dentro de unos años no sucedan escenas como la del cuento. Querrá decir que la famosa "Era de Acuario" ha traído sus bondades y no nos hemos metido de lleno en un mundo con cada vez menos ricos y cada vez más pobres.

Cierto día entré apurado y con mucho apetito a un restaurante. Escogí una mesa bien alejada del movimiento, porque quería aprovechar los pocos minutos que tenía ese día, utilizarlos para comer y concretar algunas ideas de programación, de un sistema que estaba desarrollando, además tenía ganas de planear mis vacaciones, que desde hace mucho tiempo no sé lo que son. Pedí un filetede salmón con alcaparras en manteca, ensalada con jugo de naranja, pues al final de cuentas, el hambre es hambre y el régimen es régimen, ¿no? Abrí mi notebook y al mismo instante me llevé un susto con aquella voz bajita detrás de mí:
—Tío, me da algún dinero?
—No tengo, pequeño.
—Sólo una monedita para compar un pan.
—Está bien, yo te compro uno.
Para variar, mi casilla de correos estaba llena de e-mails. Quedé distraído leyendo poesias, lindos mensajes, riendo de esas locas bromas. ¡Ahhh! Esa música me llevaba a Londres, recordando un hermoso tiempo pasado.
—Tío, ¡pida que le pongan al pan manteca y queso también!
Ahí me doy cuenta que el pequeño estaba a mi lado.
—OK, pero después me dejas trabajar, estoy muy ocupado, ¿de acuerdo?
Llegó mi comida y con ella la realidad. Hago el pedido del pequeño, y el mozo me pregunta si quiero que el niño sea retirado. Mi cargo de conciencia me impide tomar una decisión, y digo “no, está todo bien”.
—Déjelo que se quede. Traiga el pan y una comida decente para él.
Entonces el niño se sentó frente a mí y preguntó:
—Tío, ¿que está haciendo?
—Estoy leyendo “e-mails”.
—¿Y que son e-mails?
—Son mensajes electrónicos enviados por personas vía Internet.
Sabía que el no iría a entender nada, y para evitar mayores cuestionamientos dije:
—Es como si fuese una carta, solo que se envía por Internet.
—Tío, ¿usted tiene Internet?
—Si tengo, es escencial en el mundo actual.
—¿Y que es Internet, Tío?
—Es un lugar en la computadora donde podemos ver y oir muchas cosas, notícias, música, conocer personas, leer, escribir, soñar, trabajar, aprender. Tiene todo pero en un mundo virtual.
—¿Y qué es lo virtual, Tío?
Decido dar una explicación simplificada, con la certeza de que él poco va a entender, y me va a librar para comer mi almuerzo, sin culpa.
—Virtual es un lugar que imaginamos, algo que no podemos tocar, alcanzar. Un lugar en el que creamos un montón de cosas que nos gustaría hacer. Creamos nuestras fantasías, transformamos el mundo en casi como quisiéramos que fuese.
—¡Que bueno, me gustó!
—Pequeño, ¿usted entendió lo que es virtual?
—Si tío, yo también vivo en este mundo virtual.
—¿Y tú tienes computadora?
—No, pero mi mundo también es de ese estilo... ¡Virtual!
Mi madre pasa todo el día fuera, llega muy tarde y casi que no la veo. Yo paso cuidando a mi hermano pequeño que vive llorando de hambre, y le doy agua para que el piense que es sopa. Mi hermana mayor sale todo el día, dice que va a vender su cuerpo, mas yo no entiendo, pues ella vuelve siempre con su cuerpo. Mi padre está en la cárcel hace mucho tiempo. Y yo siempre imagino a toda la familia junta en casa, mucha comida, muchos juguetes en Navidad, y yo yendo a la escuela para ser un gran médico algún día.
—¿Esto no es virtual, Tío?
Cerré mi notebook, no antes de que mis lágrimas cayeran sobre el teclado.
Esperé a que el niño terminase literalmente de “devorar” su plato, pagué la cuenta y di el cambio al pequeño, que me retribuyó con una de las mas bellas y sinceras sonrisas que jamás había recibido en mi vida, y además con un “¡Gracias tío, usted es un maestro!”. Ahí, en ese instante, tuve la mayor prueba de virtualismo insensato en que vivimos todos los días, en cuanto a la cruel realidad rodeada de verdad, y hacemos de cuenta que no la percibimos.


© Autor desconocido. Adaptado y corregido por Manel Aljama (septiembre de 2009)

dissabte, 12 de setembre de 2009

Efecto Mozart

El Efecto Mozart es un término acuñado en los Estados Unidos después de descubrir, entre diferentes tratamientos de musicoterapia, que las piezas de Mozart y en particular la "Sonata para dos pianos, K448", poseen un efecto reconstructivo y mititgador en todo tipo de trastornos psíquicos, en especial la depresión.

No se ponen del todo de acuerdo pero la teoría general es que esta pieza tiene un alto nivel de notas agudas que podrían activar de algún modo la serotonina cuya ausencia es responsable de las depresiones a nivel puramente químico.

Para escucharlo en este blog sin interferencias tendréis que desactivar o poner en pausa el reproductor de música del panel izquierdo (Deezer), que lo tengo que no arranque y no me hace caso....




El enlace directo es: http://www.goear.com/listenwin.php?v=538a7b9
Para saber más: Sonata para dos pianos en Re Mayor y Efecto Mozart

© Manel Aljama (septiembre 2009)

dimarts, 8 de setembre de 2009

Hubo un momento


Fuente Internet


Hubo un momento en el que creías que la tristeza sería eterna;
pero volviste a sorprenderte a ti mismo riendo sin parar.

Hubo un momento en el que dejaste de creer en el amor;
y luego apareció esa persona a la que amarías.

Hubo un momento en el que la amistad parecía no existir;
y conociste a ese amigo que te hizo reir y llorar.

Hubo un momento en el que creías que la comunicación con alguien se había perdido;
y llegó el cartero a visitar tu buzón.

Hubo un momento en el que la pelea parecía ser eterna;
y si dejarte ni siquiera entristecer terminó en un abrazo.

Hubo un momento en el que un examen parecía imposible de pasar;
y hoy es un examen más que aprobaste en tu carrera.

Hubo un momento en el que dudaste de encontrar un buen trabajo;
y hoy puedes darte el lujo de ahorrar para el futuro

Hubo un momento en el que creíste que no podrías hacer algo;
y hoy te sorprendes a ti mismo haciéndolo.

Hubo un momento en el que creíste que nadie te comprendía;
y te asombraste cuando alguien parecía leer tu corazón

Así como hubo momentos en el que la vida cambió en un instante,
nunca olvides que aún habrá momentos, en el que lo imposible se tornará en un sueño hecho realidad

Nunca dejes de soñar, porque soñar es el principio de un sueño hecho realidad

Autor Desconocido. Llegó por email en forma de presentación Powerpoint.
Ilustración repetida de La felicidad nunca se va.

dijous, 3 de setembre de 2009

Poder de la mente

Me llegó en forma de presentación de diapositivas con el mismo título. He entresacado el texto que es un poco duro.

Un científico de Phoenix (Arizona, EEUU) quería probar una teoría. Necesitaba un voluntario que llegase a las últimas consecuencias. Lo consiguió en una penitenciaría. Era un condenado a muerte que sería ejecutado en la penitenciaria de St. Louis, en el estado de Missouri, donde existe la pena de muerte ejecutada en la silla eléctrica.

Propuso lo siguiente: El participaría en un experimento científico, en el cual sería hecho un pequeño corte en el pulso, lo suficiente para gotear su sangre. Él tenía la probabilidad de sobrevivir, en caso contrario, fallecería con una muerte sin sufrimiento ni dolor. El condenado aceptó, pues era preferible eso a morir en la silla eléctrica, además tenía una oportunidad de sobrevivir.

El condenado fue colocado en una cama alta, de hospital, y amarraron su cuerpo para que no pudiera moverse. Hicieron un pequeño corte en su pulso. Abajo de su pulso, fue colocada una pequeña vasija de aluminio. Se le dijo que oiría su sangre gotear en la vasija. El corte fue superficial y no alcanzó ninguna arteria o vena, pero fue lo suficiente para que él sintiera que su pulso fue cortado.

Sin que él supiera, debajo de la cama había un frasco de suero con una pequeña válvula. Al cortar el pulso, fue abierta la válvula del frasco para que él creyese que era su sangre la que caía en la vasija. Cada 10 minutos el Científico, sin que el condenado lo viera, cerraba un poco la válvula y el goteo disminuía.

Mientras tanto el condenado creía que era su sangre la que estaba disminuyendo.
Con el pasar del tiempo fue perdiendo color, quedando cada vez más pálido. Cuando el científico cerró por completo la válvula, el condenado tuvo un paro cardíaco y murió, sin ni siquiera haber perdido una gota de sangre.

El científico consiguió probar que la mente humana cumple, al pie de la letra todo lo que le es enviado, y aceptado por el individuo, sea positivo o negativo, y que tal acción envuelve a todo el organismo, sea en la parte orgánica o psíquica.Esta historia es una alerta para que filtremos lo que nos envía nuestra mente, pues ella no distingue lo real de lo fantástico, lo cierto de lo equivocado, simplemente graba y cumple lo que le es enviado.

No sé si es del todo cierto o no. Pero en todo caso esta historia sirve de ejemplo y nos hace reflexionar sobre el poder de sugestión. Y si no, miren los placebos, los fakires o los que caminan sobre las brasas.

Antes de marchas y como coletilla, unas máximas que en este artículo atribuyen a Sigmund Freud y de las cuales yo doy fe personalmente:
  • "Quien piensa en fracasar, ya fracasó antes de intentar"
  • "Quien piensa en ganar, lleva ya un paso adelante"
  • "He sido una persona afortunada, nada en la vida me ha sido fácil"

Recopilado y adaptado por Manel Aljama (septiembre de 2009)