El cerebro está diseñado para buscar placer inmediato, pero ¿a qué costo? La queja, la culpa y la necesidad de tener razón te dan una dosis instantánea de dopamina… pero refuerzan patrones que te estancan y te quitan poder.
La solución no es fácil, pero sí posible: revertir estos hábitos con acciones conscientes.
La gratitud, por ejemplo, activa los circuitos neuronales que fortalecen una mentalidad positiva.
Hacerse responsable en vez de culpar te devuelve el control de tu vida.
Abrirse a aprender en vez de querer ganar una discusión te expande.
Tu cerebro va a seguir operando en automático… a menos que tomes el control.
¿Qué hábito podrías empezar a cambiar hoy?
¿Recuerdas a esa persona que te causó daño sin razón aparente? ¿A esa persona que no pudo verte brillar porque le carcomió la envidia? ¿A quien te puso en mal y fingió que no había hecho nada? ¿Que envenenó a los demás para que también te odiaran? ¿Qué inventó cosas que nunca hiciste y dijo cosas que nunca dijiste?
Bueno, mejor tenle compasión, ¿sabes por que? Porque esa persona aunque se vea normal por fuera, realmente está pudriendoce por dentro. Parece una locura pero es verdadero, comprendí que la gloria humana es pasajera y al final todo cae por su propio peso y vaya que así es y así será por siempre". Qué tu brillo nunca se opaque con las habladurías, ni tu corazón se ponga triste por la envidia de la gente, porque es el Universo quien te cuida y te bendice.
Anàlisi d'un film crític "Idiocracia" de 2006. On veiem un futur, el 2505, ple d'idiotes sense sentit comú i un home congelat des del segle XXI que resulta ser molt més intel·ligent i amb més sentit comú que la resta dels ciutadans.
Un día Jorgito entró a su casa dando patadas en el suelo y gritando muy molesto. Su padre llamó a Jorgito que explica: -Papá te juero que tengo mucha rabia! Pedrito no debió hacer lo que hizo conmigo. Por eso le deseo todo el mal del mundo. Tengo ganas de matarlo. Su padre un hombre simple pero lleno de sabiduría, escuchaba con calma al hijo quien continuaba diciendo: -Imagínate que el estúpido de Pedrito me humilló frente a mis amigos. No acepto eso. Me gustaría que él se enfermara para que no pudiera ir más a la escuela El padre sigue escuchando y se dirigió a una esquina del garaje de la casa de donde tomó un saco lleno de carbón, el cual llevó hasta el final del jardín y le propuso: -Vesa aquella camisa blanca que está en el tendedero? Hazte la idea de que es Pedrito y cada pedazo de carbón que hay en esta bolsa es un mal pensamiento que va dirigido a él. Tírale todo el carbón que hay en el saco hasta el último pedazo después yo regreso para ver cómo quedó. El niño lo tomo como un juego y comenzó a lanzar carbones pero como la tendera estaba lejos, pocos de ellos acertaron en la camisa cuando el padre regresó y preguntó hijo "Qué tal te sientes?" -Cansado, pero alegre hacerte algunos de los pedazos de carbón a la camisa. El padre tomó al niño de la mano y le dijo -Ven conmigo, quiero mostrarte algo Lo colocó frente a un espejo que le permitía ver todo su cuerpo. Qué susto, estaba todo negro y solo se le veían los dientes y los ojos en ese momento el padre dijo -Hijo, cómo pudiste observar la camisa quedó un poco sucia pero no es comparable a lo sucio que quedaste tú. El mal que deseamos a otro se nos vuelve y multiplica en nosotros por más que queremos o podamos perturbar la vida dea lguien con nuestros pensamientos el residuo y la suciedad siempre queda en nosotros mismos. Ten mucho cuidado con tus pensamientos porque ellos se transforman en palabras. Ten mucho cuidado con tus palabras porque ellas se transforman en acciones. Ten mucho cuidado con tus acciones porque ellas se transforman en hábitos. Ten mucho cuidado con tus hábitos porque ellos moldean tu carácter y ten mucho cuidado con tu carácter porque de él dependerá en gran medida tu destino
La fuente de creación divina está funcionando continuamente dentro de ti y a menos que hagas las cosas debidamente correctas no te sucederán.
El camino que quieres andar a lo largo de tu vida está dentro de ti. Da igual el esfuerzo que hayas hecho anteriormente tanto estudiando o trabajando. Todo se puede simplificar a tan solo una cosa. La capacidad que tienes en aprovechar la conexión de tu cuerpo y tu mente. Este será el responsable de tu éxito o de tu derrota.
El equilibrio de tu cuerpo y tu mente te llevará a tu bienestar interno y esto hará que puedas atraer y manifestar aquello que realmente quieras y necesites. Incluso sin hacer ninguna actividad teniendo este equilibrio interno podrás manifestar los resultados deseados. Para esto debes organizar tus pensamientos y tu yo interior en la dirección y dimensión correcta.