Ya no tengo paciencia para algunas cosas, no porque nme haya vuelto arrogante, sino simplemente porque llegué a un punto de mi vida en que no me apetece perder más con aquello que me desagrada o hiere. Meryl Streep
Nadie está obligado a interpretar el personaje que los padres le otorgaron.
Nadie está obligado a creer en los discursos de poder.
Nadie está obligado a aceptar como ciertos los mandatos educativos, religiosos y sociales.
Nadie está obligado a permanceer en un lugar donde no se siente cómodo.